¿Se guardaron la cruzazuleada para la final?
¿Se guardaron la cruzazuleada para la Final? La Máquina despacha a Chivas
¡Soporta, chivahermano! La Máquina se metió al Estadio Jalisco, no se anduvo con rodeos y terminó bajando al Rebaño Sagrado de su nube. Con un 2-1 en la vuelta (4-3 en el global), los celestes dejaron en la lona a unas Chivas a las que les pesaron las cinco bajas por Selección más que el remordimiento. ¡Ni modo, Milito, a planear el próximo torneo!
El partido arrancó más prendido que anafre de taquero. Apenas al minuto 5, Jeremy Márquez agarró un rebote y soltó un riflazo que dejó a Óscar Whalley viendo visiones. Pero el gusto les duró lo que un suspiro, porque al 7′, Omar Govea sacó un tiro que parecía de trámite, y el portero Kevin Mier se lo terminó comiendo con todo y papas. ¡Un regalito que puso a temblar a la nación celeste!
Pero La Máquina no se achicó, le echó carbón al motor y siguió apedreando el rancho rojiblanco. Tanta fue la insistencia que al minuto 66 se vino el trancazo definitivo: Paradela se animó con un zapatazo que, con una “ayudadita” de Diego Campillo al desviarla, terminó colándose hasta el fondo de la red. ¡Ese 2-1 (4-3 en el global) dejaba helado al Jalisco y ponía a los celestes arriba otra vez!
Al final, por más que Chivas empujó de todas las formas posibles en los últimos ocho minutos de compensación, ya no traían galleta para el milagro. Cruz Azul aguantó vara con puro colmillo y oficio, regresando a una Gran Final después de cinco añotes de sequía (sí, desde aquel lejano Guardianes 2021).
Ahora La Máquina ya está sentadita esperando rival entre Pumas y Pachuca. La mesa está servida en Las Nius para el morbo total: ¿Por fin van a levantar otra copa o nos tienen preparada la madre de todas las cruzazuleadas en el partido grande? ¡Hagan sus apuestas, raza!