¡Watch out gringos! Clau les canta el tiro en su festejo

junio 2, 2026

¡Ni por Amazon Prime! Sheinbee batea el pedido de políticos para llevar y le canta el tiro al Tío Sam

Se armó el aquelarre guinda en el Monumento a la Revolución para festejar los dos años en la silla grande, y la científica sacó el bisturí diplomático. Primero nos recetó el clásico cuento de hadas financiero: que si el super peso anda mamadísimo a 17.40, que si el desempleo es casi un mito urbano del 2.5 por ciento y que básicamente ya somos la envidia de los suizos. Nomás le faltó decir que ya amarramos la copa del mundo, pero bueno, el chiste era presumir que el changarro va volando.

Pero agárrense, porque aquí empieza el chismecito macabro y con tintes de thriller barato. Resulta que por ahí de abril, a un par de agentes gringos que andaban de “turistas de aventura” sin gafete oficial en Chihuahua, se les acabó el saldo. Los fulanos andaban husmeando en el desmantelamiento de un narcolaboratorio junto con dos mandos de la Fiscalía local y, oh sorpresa, pasaron a mejor vida. Un “accidente laboral” bastante oportuno que dejó a las agencias gringas con un coraje marca diablo.

Obvio, al Tío Sam no le hizo nada de gracia que sus muchachos se fueran al lobby del más allá sin invitación, así que aplicaron la de “comunícame con tu gerente”. Desde el Departamento de Justicia mandaron un pedido express, casi con envío prioritario, exigiendo la extradición de 10 funcionarios mexicanos, llevándose en el paquete a un gobernador, un alcalde y un senador en funciones. Todo esto, claro, sin soltar una sola carpeta de investigación pública; puro “créeme, wey” en versión gringa.

Ahí fue cuando Clau se puso en modo intransigente y les mandó a decir que México no es su sucursal ni su piñata para andar agarrando rating rumbo a sus elecciones del 2026. Básicamente les recetó la de: si tanto les preocupa la seguridad, primero tapen el hoyo negro que tienen de adicciones en su país y dejen de mandarnos fierros de alto calibre por paquetería, que aquí no somos su patio trasero para venir a jugar a los policías y ladrones.

Para cerrar la función, le tocó su raspón a la derecha nacional. La presi los tachó de malinchistas crónicos por andar cruzando el charco para llorarle a los extranjeros y pedir esquina, recordando la joyita de cuando invitaron a la ultraderecha española para rendirle honores a Hernán Cortés. Ya nomás les faltó entregarles el penacho y cambiarles la soberanía por unos espejitos con Bluetooth.

✍️ Por: D-Eco | El equipo de Las Nius