Clau deja en visto a Ecuador: nada de reconciliación
Sheinbee deja en la friendzone diplomática a Ecuador tras el triunfo del Tri y avisa que perdonar la invasión a nuestra embajada no será tan fácil.
Tras el triunfo 2-0 de la Selección Mexicana contra Ecuador, que nos regaló el pase a los octavos de final en el Mundial, la mandataria dejó clarísimo que no piensa perdonar a los sudamericanos y retomar relaciones “así nada más”. “Qué bueno que ganó México, vamos a ponerlo así”, tiró con su respectiva jiribilla la presi, recordando que el pasado 5 de abril de 2024 la policía ecuatoriana se metió a la brava a la embajada mexicana en Quito.
Clau se puso los lentes de maestra y nos dio clases de derecho internacional, explicando que una embajada es como un “pedacito de territorio” extranjero, poniendo de ejemplo a la embajada de Estados Unidos en nuestro país. Todo este despapaye empezó porque las autoridades de allá entraron por la fuerza para apañar al exvicepresidente Jorge Glas, quien andaba refugiado pidiendo asilo político. Por esa gracia, el entonces presidente López Obrador los mandó a volar y rompió lazos.
Actualmente, este drama de exes tóxicos está en manos de la Corte Internacional de Justicia de las Naciones Unidas, donde México pidió de urgencia que ordenen proteger la embajada, sus archivos y al personal diplomático para que no les vuelvan a vandalizar el changarro. Y aunque el mismísimo presidente de Ecuador, Daniel Noboa, ya anda de rogado queriendo regresar, la presi lo dejó en visto, contestando que tienen que revisar “varias consideraciones” antes de darles una segunda oportunidad.
Para rematar la mañanera, Sheinbee, quien nos chismeó que acaba de cumplir 64 años, presumió que más de un millón de almas salieron de madrugada a festejar el triunfo pambolero en Paseo de la Reforma. Clau aprovechó el fiestón para callarle la boca a la “ultraderecha”, asegurando que semejante borrachera masiva demuestra que en el país hay una “enorme libertad” y democracia, negando rotundamente que su gobierno.
✍️ D-Eco | La jauría de Las Nius