Se cancela el remate: El Feli congela venta de terrenos
El alcalde decidió guardar el martillo de subastador y abrió una mesa de diálogo para calmar las aguas sobre la venta de doce terrenos municipales.
Resulta que El Feli ya tenía listo el martillo para armar el gran remate estilo Monopoly de doce predios municipales, pero la ciudadanía se le puso al brinco y tuvo que meter freno de mano. El alcalde dio la orden de congelar la subasta para no hacer enojar a la cuadra y abrir un proceso de diálogo que suene más democrático.
La idea original del Ayuntamiento era aplicar un movimiento financiero maestro: vender estos terrenitos para sacar billete fresco destinado a obras, todo sin tener que cobrarles nuevos impuestos a los simples mortales. Sin embargo, como el pueblo empezó a sospechar que estaban rematando las joyas de la abuela en un Black Friday adelantado, El Feli mandó a las secretarías de Medio Ambiente y Desarrollo Urbano a hacer un análisis técnico y platicar con los vecinos para ver qué procede.
Para que los ambientalistas no les armen una revolución estilo Los Juegos del Hambre, la administración juró y perjuró que ninguno de los doce predios está en zonas protegidas ni son pulmones verdes de la ciudad. Es más, recordaron que vender las áreas de donación que dejan las constructoras es un clásico de clásicos en la política local para juntar morralla destinada al gasto público.
Por ahora, el gran bazar municipal queda suspendido hasta nuevo aviso. El alcalde prefiere llevar la fiesta en paz y socializar el tema antes de que le caiga la Inquisición ciudadana, demostrando que a veces es mejor guardar el letrero de se vende que aventarse un drama mediático innecesario.