Policías desatan Royal Rumble en el Centro; SSPMQ los investiga
La Secretaría de Seguridad Pública jura que “no tolera abusos” después de que un ciudadano terminara requiriendo servicios médicos en plena vía pública.
Apreciables lectores hoy tenemos un episodio de brutalidad policíaca con su respectivo control de daños gubernamental. Resulta que, durante las celebraciones en pleno Centro Histórico, algunos elementos de la SSPMQ decidieron que era un momento excelente para armar su propio Royal Rumble. Un ciudadano denunció que los uniformados se pasaron de rosca con una “intervención irregular”, lo que en el diccionario burocrático significa que le acomodaron una sacudida que definitivamente no venía en el manual de ética de la corporación.
El “masajito” estuvo tan intenso que la dependencia tuvo que llamar a los paramédicos para parchar al susodicho ahí mero, sobre la banqueta. Rápido como un rayo, la SSPMQ activó su protocolo de relaciones públicas y desempolvó el viejo y confiable comunicado: “En la SSPMQ no se tolera ningún abuso por parte de sus integrantes”. Claro, porque todos sabemos que Asuntos Internos limpia el sistema con la misma eficacia que Batman en Ciudad Gótica.
Para rematar el chisme, invitaron cordialmente al ciudadano afectado a darse una vuelta por la Unidad de Asuntos Internos para rendir su declaración. Básicamente, le pidieron: “Pásale a quejarte formalmente de los tipos armados que te acaban de dar tu terapia física no solicitada”. Ahora tocará ver si la investigación determina que los servidores públicos andaban en modo The Punisher, o si este drama termina archivado junto al arca de la alianza con un clásico “usted disculpe”.