¿Llevas un reptil en la chamarra o solo te alegras de ver a la patrulla?
La policía municipal le echó el guante a un sujeto que andaba paseando por Juriquilla con un reptil y un tejón como si fueran sus bendiciones.
Si creían que lo más salvaje que iban a topar en Juriquilla era la cuenta de la peda en la plaza comercial, les traigo un chismecito que parece sacado de Animal Planet en tachas. Resulta que la policía municipal torció a un vato que literal se sentía el Ace Ventura del Bajío, pero en versión mercado negro.
Todo el desmadre ocurrió sobre el bulevar Jurica-La Campana. Los oficiales andaban dando su clásico rondín cuando toparon a este sujeto actuando más sospechoso que político en campaña. El compa cargaba una caja misteriosa y, para rematar, traía escondido un bulto vivo entre la ropa. Cuando el don vio a la patrulla, aplicó la técnica milenaria del “patitas pa’ qué las quiero”: aventó al bicho al piso, botó la caja y arrancó a correr nivel Usain Bolt.
Pero el teatrito no le duró ni un sprint. Los agentes armaron la corretiza y lo apañaron cerquita del campus de la UAQ. ¿La sorpresa? El motín no era un iPhone robado ni gramos de dudosa procedencia, sino un pequeño cocodrilo y un tejón mexicano. ¡Traía todo el safari de bolsillo!
Los animalitos ya fueron rescatados de esta versión pirata de traficante exótico para que no acaben de botas o cinturón, mientras que el vato fue empaquetado directito a la FGR. Ahora los federales tendrán que sacarle la sopa para saber si iba a armar su propio zoológico clandestino o de dónde carajos sacó al reptil.