Huyó sin placas ni luces, pero le sobraba mercancía
Un motociclista alucinó que estaba en un episodio de los Moto Ratones de Marte, pero la infraestructura queretana lo regresó a la realidad. Terminó embarrado, corriendo a pie y con todo un menú de sustancias prohibidas en los bolsillos.
Arrancamos con el chismecito policiaco, porque las calles de Querétaro siguen regalando escenas dignas de una película de acción de bajísimo presupuesto. Resulta que en las inmediaciones de la colonia Loma VIII, un sujeto en motocicleta quiso pasarse de listo y terminó protagonizando el oso de la semana con todo y paquete premium de estupefacientes.
El circo arrancó durante los rondines de la policía municipal sobre Prolongación Bernardo Quintana. Los oficiales detectaron a nuestro protagonista circulando en modo fantasma: sin placas, sin casco, sin luces y seguramente sin miedo a la muerte. Cuando le marcaron el alto, el hombre sintió que traía la estrella de invencibilidad, ignoró la orden y le pisó al acelerador con rumbo a la Avenida de la Luz.
La huida pintaba para leyenda urbana, pero la física y el asfalto queretano no perdonan. La persecución llegó a su fin de la manera más anticlimática posible cuando un vehículo, que sí respeta el reglamento, frenó para pasar un tope. El motociclista, para evitar estamparse, dio el volantazo y terminó besando el pavimento. Todavía en su delirio de persecución, quiso aplicar la huida a pie como personaje de anime, pero la condición física no le dio y fue sometido en segundos.
Durante la revisión preventiva para confirmar que no se había roto un hueso, los oficiales descubrieron el verdadero motivo de su fobia a las torretas. El tipo traía encima un auténtico festival químico: dosis con características de metanfetamina, cocaína y marihuana. Toda una botica andante que terminó siendo puesta a disposición de la Fiscalía. Ahora tendrá mucho tiempo libre para reflexionar sobre la importancia de usar casco y respetar los topes.