Gringos amenazan y Clau dice que hizo lo posible
La científica del bienestar recibe al enviado de Estados Unidos cruzando los dedos para que no nos hundan con aranceles. Asegura que su equipo ya hizo el milagro, pero el destino económico del país está en el aire.
Saquen los rosarios y las veladoras, porque a Sheinbeee ya se le acabaron los ases bajo la manga. Resulta que nuestra flamante científica del bienestar confesó en su mañanera que su equipo ha hecho “todo lo humanamente posible” para evitar que Estados Unidos nos haga puré con sus nuevas condiciones comerciales. Básicamente, Clau nos está diciendo que ya rezó, ya bailó la danza de la lluvia y que si Jamison Greer, el verdadero Darth Vader de la oficina comercial gringa, decide pasarnos por la guillotina de los aranceles, pues ya no quedó en ella.
El panorama está más tenso que el final de Avengers: Infinity War. Con el T-MEC en el limbo y el tío Sam repartiendo aranceles unilaterales a 60 países como si fueran volantes de pizzería, a Clau no le quedó de otra más que admitir la cruda realidad. Asegura que la Secretaría de Economía lleva meses sudando la gota gorda, reuniéndose para tratar de adivinar de qué humor amaneció Washington. “No sabemos exactamente en qué condición estará México”, remató la mandataria con una sinceridad que da más miedo que revisar el estado de cuenta a fin de mes.
Y como a los vecinos del norte les fascina el drama nivel Rosa de Guadalupe, Greer ya avisó en su Senado que cualquier acuerdo está sujeto a que les mandemos su respectiva cuota de agua del tratado de 1944. Sheinbeee, en modo negación absoluta, juró que estamos cumpliendo perfectamente y que ojalá Tláloc nos haga el paro para que llueva más este año. Y sobre el tema de la seguridad fronteriza que también le echaron en cara, Clau aplicó la fina técnica de esquivar la bala: “eso se ve en otra ventanilla”. Pónganse los cinturones, que la masacre comercial apenas comienza.