Clau pide piso parejo a los gringos en exportaciones

julio 24, 2026

Estados Unidos quiere exprimir el tratado a su favor, pero la presi les exige que cuenten lo hecho en México antes de andar cobrando piso.

Pásenle por su cafecito porque el chisme internacional está buenísimo. Resulta que en Washington andan en plan Regina George, queriendo dictar las reglas de absolutamente todo. Los gringos, comandados por su representante comercial Jamieson Greer, andan de encajosos queriendo subirle la dificultad a las reglas de origen del T-MEC. Pero toparon con pared, porque Clau se les plantó enfrente y les pidió amablemente que le bajaran a su drama.

La presi les tiró la neta: México no tiene bronca en subir el contenido regional de las cosas que fabricamos, pero exige que también valgan las piezas hechas de este lado del charco. Y es que en el negocio de los carros, Estados Unidos te clava un veinticinco por ciento de arancel nada despreciable, pero te hacen un descuentazo si usas piezas armadas allá. Básicamente, Clau les dijo que si quieren subir la regla del setenta al noventa por ciento, el descuento aplique para todos, o qué, ¿acaso las refacciones mexicanas son de chocolate? Si van a jugar al Monopoly, las reglas de la banca aplican parejo o recogemos el tablero.

La novela sigue en la mesa con los de Economía dándose un tiro con Greer y el secretario Howard Lutnick. Los vecinos del norte traen la brillante idea de dejarnos el T-MEC por diez años, pero con revisiones anuales, como si nos tuvieran a prueba en un jale de intendencia. La científica del bienestar no se dejó y busca que el contrato dure más, o que de perdis, esas revisiones nomás sean para ver si entregamos la tarea, sin andarnos cambiando el guion a medio camino como si fuera el caótico final de Game of Thrones.

Y para los que ya andaban infartados con el chisme del nuevo arancel del diez por ciento por temas de trabajo forzoso, la presi nos mandó a respirar en bolsa de papel. Aseguró que para México la cosa sigue igualita que la semana pasada y la libramos. Si tus ventas están blindadas por el tratado, conservas el cero por ciento de impuestos. Eso sí, si le entras a los carros, al acero o al aluminio, ve sacando la morralla porque ahí ni cómo ayudarte a esquivar el sablazo aduanero.

✍️ D-Eco | La jauría de Las Nius
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