Agente

Tráfico desata la furia Godín; exigen piedad para auxiliares

julio 31, 2026

A la banda queretana se le cruzaron los cables por el eterno caos vial en Bernardo Quintana y andan escupiendo veneno contra los pobres chalecos amarillos. La Secretaría de Movilidad ya salió a pedir que le bajen dos rayitas a su berrinche de pilotos de Fórmula 1 región 4, porque los auxiliares nada más están haciendo su chamba.

¿Qué pasa cuando juntas una zona de obras (que para algunos es eterna), el sol rajando el pavimento a plomo y a un montón de conductores que juran estar compitiendo en un circuito de Mario Kart? Exacto, la receta perfecta para un colapso nervioso masivo. Resulta que el tráfico en Bernardo Quintana está sacando el lado más Mad Max de la raza queretana, y los paganos de este infierno de asfalto son los pobres auxiliares de movilidad. Sí, esos compas de chaleco fosforescente que solo intentan que no te estampes mientras vas peleando por WhatsApp.

El mismísimo secretario de Movilidad, Pedro Ángeles, tuvo que salir a dar la cara —muy al estilo Michael Scott intentando calmar a su oficina en llamas— para decirnos que la gente anda con la mecha muy corta. Según el funcionario, los reportes de agresiones son “mínimos” y todo ha quedado en unas cuantas mentadas de madre poéticas y finísimas. “Tengan tantita calma”, suplicó, recordándonos que, aunque cruzar esa avenida en hora pico se sienta como sobrevivir a Los Juegos del Hambre, los de chaleco no tienen la culpa de que lleves media hora tarde a checar tarjeta.

Pero ojo para los que ya se creyeron personajes de GTA V y piensan bajarse del carro con la cruceta en mano. La Secretaría de Movilidad ya soltó el pitazo de que andan bien abrazados con la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, listos para intervenir si a algún Toretto de Macrolibramiento se le ocurre pasar de los insultos a los guamazos. Así que, pónganse su podcast de crimen real, respiren profundo y recuerden: pitar como desquiciado no hará que la obra termine por arte de magia, chavos.

✍️ D-Eco | La jauría de Las Nius

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