Dan medalla al Centro Histórico por turismo inteligente
Aunque todavía no tenemos taquerías holográficas ni autos voladores, el Centro Histórico de Querétaro se colgó la medalla internacional de “Destino Turístico Inteligente”, siendo el segundo en todo México.
Agárrense fuerte de sus carteras y pónganse sus lentes de realidad virtual, porque resulta que nuestro congestionado Centro Histórico acaba de evolucionar y ahora es oficialmente Wakanda. Bueno, casi. La Red Iberoamericana de Destinos Turísticos Inteligentes nos acaba de dar el diploma de “Destino Turístico Inteligente” (DTI). Sí, leíste bien: in-te-li-gen-te.
La jefa de la Secretaría de Turismo estatal, Adriana Vega Vázquez Mellado, armó alfombra roja para recibir este galardón que nos pone como el segundo destino en todo México con tanto coeficiente intelectual. Según la secre, este cartoncito no es para que vengan más gringos a tomarnos fotos como si fuéramos fauna local ni para subir los precios de las rentas con más Airbnbs, sino para “gestionar el turismo con datos, tecnología y sostenibilidad”. ¡Ay, güey! Ya parecemos un nivel de Cyberpunk 2077, pero con gorditas de migajas a 40 varos.
Dicen que para ganarse este Óscar del turismo, Querétaro pasó un examen de 153 indicadores (desde 2025 andaban sudando la gota gorda). Evaluaron accesibilidad, tecnología y gobernanza. Y aquí es donde nos da el ataque de risa a los mortales: te presumen un destino muy Smart e innovador, pero buena suerte tratando de encontrar un puto lugar de estacionamiento un viernes por la noche sin tener que venderle tu alma al franelero en turno, que mapea la cuadra mejor que Google Maps y te cobra tarifa de aeropuerto.
Para la foto del chismecito posaron los de traje, incluyendo a Mariana Ortiz, la misma de turismo municipal que mandó a los anfitriones de Airbnb a tomar clasesitos. Pues ojalá que toda esta “inteligencia artificial turística” alcance para que los semáforos se sincronicen, porque por ahora, de inteligente solo tenemos la forma en que nos la dejan ir con los precios. ¡Bienvenidos a la Matrix queretana!