El 911 salva a niño de trece de agresiones
Elementos de la POES rescatan a un adolescente de 13 años que, cansado de los presuntos golpes de su progenitor, decidió que marcar al 911 era mejor idea que seguir aguantando el infierno en su propio domicilio.
En el Querétaro donde “no pasa nada”, un morrito de apenas 13 años tuvo que armarse de más valor que muchos adultos para agarrar el teléfono y marcar al 911. El reporte no era por un robo o un choque, era para pedir esquina porque ya no aguantaba las agresiones físicas en su propia casa, ubicada en el municipio capitalino.
Los elementos del Grupo de Atención a Víctimas de la Policía Estatal (POES) le cayeron al lugar y se encontraron con una escena que rompe cualquier vibra aesthetic: un adolescente visiblemente angustiado y lleno de temor. Imagina tener trece años y que tu mayor miedo duerma en el cuarto de al lado. Los oficiales tuvieron que aplicar contención emocional y primeros auxilios psicológicos antes de cualquier trámite burocrático.
El dedo índice del menor apuntó directo a quien se supone debería cuidarlo: su padre. Tras el señalamiento, la maquinaria legal se activó y la POES dio aviso a la Fiscalía General del Estado para que armen la carpeta de investigación por el delito de violencia familiar. El chavo fue llevado a certificación médica para documentar el “cariñito” paterno y, afortunadamente, ya quedó bajo resguardo de la autoridad competente.
Al final, el protocolo mandó al adolescente a un Centro de Asistencia Social, donde al menos por ahora tendrá protección, atención y un descanso de la toxicidad doméstica. Mientras tanto, el presunto agresor ya está en el radar de la justicia.
✍️ D-Eco | La jauría de Las Nius