La jauría queretana marcha exigiendo cárcel para maltratadores
Bajo la consigna “Ni una patita menos”, defensores de los animales reventaron el centro para restregarle al gobierno un pliego petitorio exigiendo dejar la simulación y meter a los agresores tras las rejas.
La paciencia se agotó y con justa razón. Activistas y ciudadanos tomaron la ruta desde el Gómez Morín hasta Plaza de Armas para gritar “Ni una patita menos”. En un estado donde cualquiera se siente con el derecho de torturar a un ser vivo, ya era hora de exigirle cuentas al sistema.
Llegaron armados con un pliego petitorio de 14 puntos que debería ser ley básica. Lo principal: quieren una Fiscalía Especializada que sí haga su chamba, con presupuesto real y personal que no te ponga cara de aburrimiento cuando vas a denunciar. Además, exigen cárcel directa y el aumento sustancial de penas en el Código Penal para esos cobardes que se desquitan con los que no pueden hablar.
La lista no se detiene ahí. Le tiraron duro a la vieja escuela exigiendo el fin de las corridas de toros, peleas de gallos y la venta de fauna silvestre. También pusieron sobre la mesa la necesidad de veterinarias públicas, campañas masivas de esterilización y la Ley Diana para frenar el uso de pirotecnia que tanto daño hace.
Al final del recorrido, Cristina Elizabeth Pérez Escobedo, de Manada Violeta, dejó una advertencia clara: esto no es un evento de un solo día. Es el inicio de una organización seria frente a una realidad donde los rescates y las denuncias no paran. A ver si los de traje toman nota o siguen haciéndose de la vista gorda.