Gobierno promete censo arbóreo para evitar más tragedias
La SEDESU confiesa que la caída de árboles centenarios seguirá siendo un deporte de riesgo en la capital mientras prometen un censo salvador.
Resulta que los árboles de la capital no son asesinos seriales, solo son víctimas de los achaques de la tercera edad. Tras la desgracia ocurrida en la Alameda Hidalgo sobre avenida Corregidora, las autoridades salieron a dar la cara con una justificación digna de un geriatra.
Marco del Prete, titular de la SEDESU, soltó la perla de sabiduría: los árboles no colapsan por estar enfermos, se caen porque ya no les dan las raíces. Según el funcionario, el debilitamiento de las raíces en estos ejemplares centenarios es la verdadera causa. En resumen, a la flora de más de cien años se le acabó el saldo vital y la estructura ya no aguanta el peso de la existencia.
¿El remate de esta comedia de humor negro? El gobierno admite que la ruleta rusa botánica sigue girando. Ante la pregunta sobre si podrían desplomarse más ejemplares, la respuesta fue un frío y nada tranquilizador “sí”. Una confesión que nos obliga a caminar por las banquetas esquivando sombras como si estuviéramos en el juego de la gallina que cruza la calle.
Pero tranquilos, la burocracia siempre tiene un plan de contención: un inventario arbóreo preventivo. Prometen que, antes de que acabe el año, se pondrán a revisar qué árboles están a un ventarrón de mandar a alguien al hospital. Mientras tanto, si vas a turistear por el centro, te sugerimos llevar casco.
✍️D-Eco | La jauría de Las Nius