Autoridades presumen reapertura vial justo antes de clases
El gobierno municipal se pone guapo por devolvernos la circulación en Bernardo Quintana justo cuando el tráfico escolar amenaza con destruirnos a todos.
Para los que ya estaban a punto de mutar en orcos por el estrés vial, les tenemos noticias. Feli bajó de su nube burocrática para darnos el milagro de agosto: la liberación de los 10 carriles de Bernardo Quintana. Se acabó el spin-off de Rápidos y Furiosos versión embotellamiento.
Resulta que el gobierno, la Agencia de Movilidad y hasta el Ejército lograron quitar tres mil vallas una semana antes de lo planeado. El alcalde aprovechó el micrófono para agradecerte a ti, noble ciudadano, por aguantar vara y esquivar el tráfico por rutas alternas. Se pusieron la medalla como si hubieran destruido el Anillo Único en Mordor, justo a tiempo para que hoy los papás no colapsen en el regreso a clases.
Pero ojo, que no todo es paz y asfalto liso. Las autoridades le agarraron el gusto al caos controlado y nos van a dejar a los auxiliares viales jugando al semáforo humano, porque según ellos, la neurosis colectiva fluye más rápido así.
Y para rematar, el director de movilidad ya nos cantó el tiro: el tren sigue en construcción. Prometen que los próximos cierres serán de noche para no fregar al oficinista promedio. Así que, si eres de los que andan de fiesta o huyendo de sus demonios de madrugada, te va a tocar lidiar con la maquinaria pesada. Por ahora, disfruten sus carriles y que los dioses del tráfico los amparen.