Sheinbee aprueba interina aunque ni la conoce bien
El Congreso de Sinaloa sacó del sombrero a Graciela Domínguez como gobernadora interina para cubrir la fuga de Rocha Moya, y Claudia Sheinbaum le dio su bendición en vivo pese a enterarse de todo en pleno chisme mañanero.
La novela sinaloense acaba de soltar un giro argumental que ni los guionistas de La Rosa de Guadalupe vieron venir. Tras la misteriosa y muy conveniente licencia indefinida de Rubén Rocha Moya, el Congreso de Sinaloa no perdió el tiempo y sentó en la silla caliente a Graciela Domínguez Nava. Así, de un plumazo, la exsecretaria de Educación pasó de diputada federal a sacarse la auténtica rifa del tigre.
Lo que desató las carcajadas fue la reacción de Clau frente a los micrófonos. La presi aplicó un sincero “yo ni la topo a profundidad, pero me cae bien“, confesando que se iba enterando del chisme de la designación ahí mismo. Con todo y la desinformación en vivo, le echó su bendición asegurando que es una mujer honesta y capaz. Básicamente, le dio like a la foto sin leer la descripción.
Para taparle el ojo al macho, la Jefa del Ejecutivo se lavó las manos aclarando que ella no eligió a la sucesora y que el Congreso local hasta pidió antecedentes penales a los candidatos. Un filtro que, en este país, a veces parece más una sugerencia estética que un requisito legal.
Ahora, Graciela hereda un estado ardiendo y tendrá que coordinarse con el gobierno federal para limpiar el desastre de su antiguo jefe. Sheinbee aprovechó el viaje para lanzar flores a los sinaloenses y pedir que dejen de estigmatizarlos. Bonito discurso, pero a la nueva gobernadora le toca demostrar si tiene el nivel para surfear el tsunami o si solo es un parche temporal en un barco que hace agua por todos lados.