Adiós al sueño americano para la clase política nacional.
Desde su morning show, Clau anunció que se acabó el romance binacional para los gobernantes. Si quieres el cargo, toca quemar el pasaporte extranjero y jurarle lealtad exclusiva a la tierra del nopal, sin red de seguridad en Miami.
Se acabó el combo VIP de gobernar en México y vacacionar con pasaporte azul. En la última emisión de su morning show, Sheinbee soltó la bomba: mandará al Congreso una reforma para prohibir que el presidente y los gobernadores tengan doble nacionalidad. Si quieres la silla, tienes que ser cien por ciento mexa, sin plan B gringo.
Para explicar el drama, Luisa “La Ejecutora” Alcalde se subió al estrado. La consejera detalló que modificarán el artículo 86 de la Constitución para que los aspirantes rompan oficialmente con cualquier otra patria antes de registrarse. Nada de andar aplicando la de Hannah Montana queriendo lo mejor de dos mundos.
La científica del bienestar fue clarita: no puedes jurar lealtad a la bandera tricolor si los domingos le rindes cuentas al Tío Sam. Según Clau, tener dos pasaportes significa tener dos patrones, y el único jefe aquí debe ser el pueblo. Un periodicazo directo a los que tienen la visa pegada al alma.
De paso, Sheinbee aprovechó para tirarle un dardo envenenado a la oposición. Se quejó de esos políticos que a la menor provocación corren a llorarle a Estados Unidos para que intervenga en nuestros dramas. Con esto, busca cortarles el wifi diplomático directo a las embajadas y obligarlos a quedarse en el barrio.
Así que ya saben los mirreyes de la política que soñaban con gobernar de lunes a viernes y huir a Texas el fin de semana. O se quedan a tragar polvo azteca como el resto de los mortales, o le van buscando chamba en su otra nación.