Torito queretano devora a 36 borrachos en una semana
La barredora municipal no perdonó ni el olor a rompope. En una semana, el escuadrón antifiesta de Querétaro mandó a 36 valientes a reflexionar sus pecados etílicos directamente a la congeladora.
La cacería de brujas versión etílica anduvo con todo esta semana. La Secretaría de Gobierno municipal se puso los lentes de Robocop y desplegó su infame alcoholímetro para arruinarle la peda a más de uno en Querétaro.
Resulta que en siete días le hicieron la prueba del soplido a 637 almas fiesteras. La barredora oficial andaba con hambre y logró pescar a 36 pilotos de Fórmula 1 región 4, que se pasaron de la raya con el nivel de alcohol en los pulmones.
De esta redada cayeron 32 vatos que juraban que con un chicle de canela la armaban, y cuatro damitas que no lograron engañar al maquinón. Para meterle más sal a la herida, 34 naves terminaron secuestradas en el corralón, dejando a sus dueños con una cruda moral y financiera de proporciones bíblicas.
Dicen las autoridades que todo esto es pura prevención ciudadana, nomás para evitar que los Toretto de fin de semana hagan de las avenidas un set de de película el cual podamos luego lamentar. Mientras tanto, el municipio ya amarró la cuota de la semana y los corralones están haciendo su agosto en pleno septiembre.