La agarran arrastrando moto ajena por amor al CrossFit
Una fina amante de lo ajeno intentó llevarse una motocicleta en La Piedad empujándola a puro pulso. La policía le arruinó el cardio extremo, dejándola sin botín y con un pase directo a los separos.
Si pensaban que ya habíamos visto todo en esta selva de asfalto, agárrense. Resulta que en la colonia La Piedad tenemos una nueva variante criminal: el robo modalidad Picapiedra. Una fina malandra decidió que no necesitaba llaves ni saber puentear cables para volarse una motocicleta.
A falta de gasolina y neuronas, nuestra Toretto de tianguis aplicó la técnica de empujar el pesado armatoste a puro lomo, como si trajera el carrito del súper lleno de despensa. Todo un espectáculo de cardio extremo y estupidez en pleno asfalto queretano.
Obviamente, el modo sigilo de esta joya de la maña estaba más roto que el sistema de salud que tenemos de Dinamarca. Los policías municipales, que andaban dando el rol, voltearon y vieron a la doña sudando frío, bufando y arrastrando el botín como si fuera penitencia de Semana Santa.
Al hacerle la parada y pedirle los papeles mágicos, la ladrona fitness nomás tartamudeó y no supo explicar por qué traía semejante suplicio andante. Sin tarjeta de circulación ni llaves, los polis le cortaron la rutina de CrossFit y la treparon a la batea sin escalas a la Fiscalía.
Si van a andar de lacras, mínimo échenle ganitas y vean un tutorial. Empujar fierros ajenos nomás deja hernias, deudas y una foto bien humillante en el boletín policiaco.