Ley antimemes avanza dejando desprotegida a la parodia
Los genios del Senado aprobaron castigar con sombra a quienes clonen logos del gobierno para hacer fraudes. El chiste es que dejaron la ley tan ambigua que a cualquier Godín ofendido se le podría hacer fácil entambar a la raza por un meme.
Pásenme una chela porque el chisme legislativo de hoy viene más denso que un capítulo de Black Mirror. Resulta que en el Senado ya andan con la paranoia a tope y aprobaron en comisiones la famosa ley antimemes.
La tirada oficial es meter de uno a cinco años de sombra a los vivales que usen los logos y dominios del gobierno a escala comercial. Básicamente quieren atorar a los estafadores que se disfrazan de instituciones públicas para bajarte tu aguinaldo.
Con el T-MEC respirándoles en la nuca, los senadores dijeron que clonar la identidad institucional debe salir carísimo. Aparte del pase directo al reclusorio, te van a clavar una multa que te dejará más quebrado que don Ramón pagando la renta.
Pero aquí viene el plot twist que nos tiene sudando frío. La iniciativa castiga el uso con fines de engaño o lucro, pero a los legisladores se les olvidó el pequeño detalle de blindar legalmente la parodia.
Ese hueco legal dejó a la jauría digital en la cuerda floja. Al no aclarar qué carajos significa “impacto perjudicial“, cualquier burócrata de piel fina podría ofenderse por un edit de Photoshop y mandarte a la Fiscalía a rendir cuentas.
Por eso la oposición prefirió lavarse las manos y votó en contra o se abstuvo. Así que ya se la saben, si van a tirar carrilla con logos oficiales, pónganse truchas, no vaya a ser que el gobierno les aplique la carta de reversa del UNO.