De dar lástima a dar miedo: Gallos vence a Chivas
Fieles a su papel de aguafiestas, los Gallos Blancos se metieron al Estadio Akron para exhibir los ridículos de Luis Romo y recetarle un doloroso dos a cero a las Chivas antes de irnos al descanso por la Fecha FIFA.
Justo cuando todo México apostaba la quincena a que íbamos a ir a dar lástima a Guadalajara, nuestros Gallos Blancos se metieron al Estadio Akron para darle un soberano baile de dos a cero a las Chivas rayadas. Resulta que el Rebaño salió muy salsita dominando el arranque del partido, pero se les olvidó que traían al enemigo en su propia casa.
El chismecito sabroso empezó cuando Luis Romo, en un intento de salir jugando desde abajo como si fuera un central europeo, se hizo un nudo con la pelota. Enzo Giménez le robó la cartera como vil fardero en el tianguis y se la dejó en bandeja de plata a Alí Ávila, quien no perdonó para clavar el uno a cero. Romo se la pasó pidiendo perdón con carita de perro regañado, mientras su propia afición lo reventaba a puros abucheos. Un poema de comedia trágica.
Para el segundo tiempo, Chivas se nos vino encima con pura desesperación, pero no contaban con que Guillermo Allison andaba en modo bestia. Nuestro portero se vistió de santo y le sacó de todo a Kevin Castañeda y Ricardo Marín. Y como el que perdona pierde, armamos un contragolpe letal donde Giménez volvió a repartir veneno, asistiendo a Mateo Coronel para empujar el dos a cero definitivo y silenciar por completo el chiverío.
Para cerrar la humillación con broche de oro, Omar Govea perdió la cabeza, le metió una patada criminal a Santiago Homenchenko y se largó expulsado. Nos vamos al parón de Fecha FIFA con los bolsillos llenos, dejando a Gabriel Milito y a sus Chivas al borde del colapso nervioso.