Multitud abarrotó La Queretana para escuchar rock sinfónico
El gobierno municipal se lució armando un picnic musical gratuito de dos días en La Queretana. Hubo rock de chavorrucos, bandas sonoras de Hollywood y miles de almas peleando a muerte por un lugar de estacionamiento.
Preparen las cobijas de tigre y los sándwiches en tupper, porque este fin de semana La Queretana se convirtió en el mismísimo Woodstock del Bajío. El gobierno de Felifer Macías se puso guapo y nos regaló dos días de pura “Sinfonía en La Queretana”.
El Feli se anotó un diez con la iniciativa, logrando juntar a más de once mil almas el puro sábado en un ambiente cien por ciento familiar y pet-friendly. La única bronca fue que encontrar dónde dejar la nave se volvió un reto de supervivencia digno de Los Juegos del Hambre.
La Banda Sinfónica Juvenil, dirigida por Sandra Kessler, nos pegó justo en la nostalgia. Se aventaron versiones de Queen, Soda Stereo y A-ha, demostrando que no necesitas a Freddie Mercury cuando traes los metales afinados y mucho flow de barrio.
Luego entró la OFEQ con Mark Kadin al mando para hacernos sentir en una sala VIP de Cinépolis. Sonaron desde Superman y Batman hasta Star Wars. Fue un claro exceso de Hollywood, pero la raza se sentía levitando en el espacio como en Interstellar, todo mientras cuidaban que el Firulais no se robara las papas.
Para rematar el fiestón, los beats de AUA, Sabo Romo y DJ Andrés García pusieron a vibrar el pasto. A la prensa le faltó informar si hubo insolados o de a cómo estuvo el gasto del evento, pero de que la administración municipal nos dio un puente cultural de primer nivel, nadie lo discute.