Pleito de morros termina con intendente bien fileteado

octubre 1, 2026

Un estudiante confundió el receso con los Juegos del Hambre y se puso a repartir tajos gratis, cobrándose la tranquilidad de tres alumnos y el señor que trapea los baños.

Parece que alguien desayunó Choco Krispis con pólvora y no soportó la presión de la vida académica. En la secundaria Esperanza Cabrera de Paseos de San Miguel, un estudiante decidió que el bullying tradicional ya está muy devaluado y armó su propio casting para la nueva secuela de La Purga a la mera hora de las quesadillas.

Imagínate el nivel del chisme: estás tranquilamente bajándote tu frutita con chile y de pronto el calladito del salón saca los cuchillos finos de su jefa. El patio de la escuela pasó de ser una escena aburrida de La CQ a una carnicería región cuatro. Este pequeño Psycho de barrio empezó a tirar filatazos a lo ciego, regalándole piercings corporales no deseados a tres de sus compañeros. Y como la maldad no discrimina código postal ni puesto, también se llevó de corbata al pobre intendente. ¡Con el don de la limpieza no, maldito salvaje!

Por suerte, los directivos se pusieron la armadura de Iron Man, taclearon al chamaco y lo desarmaron antes de que juntara más puntos para su racha de bajas. Para cuando la Policía Municipal llegó a acordonar y pedir credenciales, el pequeño carnicero ya estaba empaquetado para su viaje VIP a la Fiscalía. Ahí le van a quitar lo alucín explicándole cómo funciona el sistema de justicia para adolescentes.

Lo único rescatable de este episodio de The Walking Dead versión SEP es que nadie colgó los tenis. Las heridas fueron puro drama superficial, todos están fuera de peligro y listísimos para ir a presumir sus cicatrices de guerra en TikTok.

✍️ D-Eco | La jauría de Las Nius
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