Prohibido burlarse del gobierno bajo amenaza de prisión

octubre 1, 2026

Los ilustres parásitos del Senado avalaron meter al bote hasta por cinco años a quienes usen identidades oficiales para el cotorreo, mientras la oposición sacó las esposas de utilería y armó drama de telenovela barata.

El club de comedia involuntaria mejor pagado del país, también conocido como el Senado de la República, acaba de sesionar con la piel más delgada que papel cebolla. Con 72 votos a favor de la aplanadora guinda, se planchó la bautizada Ley Antimemes, una joyita legislativa que promete hasta cinco años de bote y multas millonarias a quien ose profanar los sagrados logos institucionales para engañar al pueblo bueno. O sea, tocarles el ego digital ahora saldrá más caro que boleto de reventa para Luis Miguel.

Obvio, el pleno se convirtió en un capítulo bizarro de Caso Cerrado. Lilly Téllez se creyó Regina George vestida de policía judicial, sacó unas esposas de fantasía y juró que van a criminalizar la risa para proteger a los suyos, aventando nombres pesados como Adán Augusto López. Para rematar su show de cabaret político, proyectó un video hecho con inteligencia artificial que ni los villanos de Marvel se atrevieron a tanto.

Del otro lado del ring, Gerardo Fernández Noroña no se quedó con las ganas de aplicar la ley del barrio y bautizó a la bancada opositora como un meme con patas viviente. Mientras tanto, Alejandra Barrales advertía sobre el control digital de las redes, como si estuviéramos entrando a la Matrix región cuatro. Al final del día, los señores feudales de la política demostraron que les tiemblan las patitas ante un sticker de WhatsApp. No aguantan nada.

✍️ D-Eco | La jauría de Las Nius
Comparte esta nota: