Narco hornos en Nayarit superan trama de terror
Un paseo por el mismísimo infierno en Xalisco: madres buscadoras desentierran la cruda realidad que el gobierno prefiere ignorar olímpicamente.
Bienvenidos al nuevo parque temático del terror en Xalisco, Nayarit, donde el ambiente huele menos a carnita asada y más a diésel rebajado. Las compas de Familias Unidas por Nayarit se armaron de valor y terminaron haciendo la chamba que a las autoridades les da amnesia procesar. Encontraron lo que parece ser el set descartado de una película gore de bajo presupuesto, pero tristemente es nuestra realidad nacional.
Imagínate el nivel de barbarie: hornillas artesanales, restos óseos disueltos y mochilas esparcidas como si Thanos hubiera tronado los dedos, pero en versión región 4. La coordinadora Alejandra Pérez relató que el tufo a químico estaba más denso que el perfume barato en microbús a las seis de la mañana. Y mientras tanto, la fiscal Elvia Ludmila Heredia aplicó un glorioso control de daños negándose a llamarlo “campo de exterminio“. Claro, seguro era un campamento de boy scouts muy extremo.
Todo este teatro del horror tiene la misma coreografía que el Rancho Izaguirre en Jalisco, apuntando a que el cártel de las cuatro letras montó su propia franquicia del mal. ¿Y el gobierno federal? Bien, gracias. Aplicando la técnica de Homero Simpson escondiéndose en los arbustos, ni pío dicen de atraer el caso. Si buscas a un familiar, el crudo llamado es a sacarte la prueba de ADN, porque en este país la justicia exprés es un mito urbano más falso que los milagros.