Atrapan al Cachun por robar y freír Mazda
El karma es más rápido que la patrulla; alias “Cachun” pensó que coronaba con un vehículo, pero la nave terminó rostizada como pollo de mercado y él directito al tambo.
En las penumbras queretanas, un emprendedor de la maña bautizado en el barrio como alias “Cachun” quiso jugar al Grand Theft Auto en la vida real, pero le tocó el bug más gacho del servidor. Su misión era llevarse un Mazda en la colonia Felipe Carrillo Puerto, creyendo que iba a dar el rol bien placoso, pero terminó armando un Burning Man de bajo presupuesto.
Resulta que los mirones del CAE 9-1-1 de la SSPMQ andaban al puro tiro. Desde sus monitores, checaron al Cachun forzando la chapa en la calle Santa Mónica con la misma sutileza que un albañil abriendo una caguama banquetera. Con el ego por los cielos y sintiéndose el nuevo Ghost Rider del Bajío, arrancó su motín para perderse en la noche.
Pero la nave tenía otros planes. Como si fuera un mensaje clasificado de Misión Imposible, el Mazda aplicó el protocolo de autodestrucción: antes cenizas que botín. Al llegar a Guadalupe Victoria, un cortocircuito mandó la unidad directo al inframundo automotriz. El carro se prendió macizo, dejando al Cachun con cara de haber reprobado el tutorial de escape, oliendo a humo y con pase VIP para regresar a usar el camión.
Los oficiales nomás llegaron a echarle agua al carbón y a trepar al genio incomprendido a la patrulla. Ahora el Cachun está guardadito en la FGEQ, donde el único fuego que va a ver será el del foco de su celda. Moraleja: si no sabes puentear los cables, mejor vete en la oruga.
