AIQ prepara a su personal para turistas autistas
El DIF Municipal les dio un curso exprés para que entiendan el cordón distintivo y no traten a la gente como ganado en seguridad.
Si volar ya es un deporte extremo donde te gritan por no sacar los líquidos de la mochila, imagínate el martirio con sobrecarga sensorial. Para evitar colapsos de estrés, el Aeropuerto Internacional de Querétaro (AIQ) por fin se puso las pilas y capacitó a 74 trabajadores.
Estos empleados de seguridad y migración tomaron clases con el DIF Municipal para reconocer el cordón del programa De Mil Colores. Quien porte esta cinta ocupa un respiro lejos del ruido, para no sentir la terminal como una persecución de patrullas nivel Grand Theft Auto.
Con este gafete, los viajeros autistas ya no tendrán que recitar su expediente médico cada vez que el caos de los altavoces los sature.
Pedirle a la burocracia aeroportuaria que aplique la empatía es como intentar que un cadenero de antro te sonría, pero parece que el milagro funciona. Además de recetarles un video en las pantallas para educar a la gente despistada, ya armaron una segunda capacitación en noviembre para los que faltaron.
Solo falta que a los oficiales no se les olvide la lección a la hora de las prisas en los arcos de metal.