Auto toma siesta sobre barda tras acrobacia vial fallida
Un automovilista quiso desafiar las leyes de la física en el acceso al PIQ y solo consiguió abollar su nave, el muro y su propio orgullo.
La mañana de este jueves, un intrépido automovilista decidió que el acceso al Parque Industrial Querétaro era la pista perfecta para audicionar en la próxima secuela de Rápido y Furioso. Lamentablemente, la gravedad y la falta de talento al volante no estuvieron de su lado, y la maniobra terminó con el vehículo cómodamente recostado sobre el muro de una barda, cual si estuviera tomando una merecida siesta antes de checar tarjeta.
Los cuerpos de emergencia llegaron al lugar con las sirenas a tope, esperando encontrarse con una escena digna de una explosión de Michael Bay. Para decepción de los mirones profesionales y alivio de la aseguradora, el espectáculo dominguero se redujo a puros daños materiales. El conductor salió ileso, confirmando el viejo adagio de que los cafres de Queretarock son prácticamente inmortales, aunque su ego de piloto callejero seguramente quedó en pérdida total.
Las autoridades se apersonaron para realizar las maniobras de rescate vehicular y anunciar que “iniciarán investigaciones” para determinar las causas. Porque claro, se necesita a todo el equipo forense de CSI para deducir que la prisa por llegar al jale, combinada con las habilidades de manejo de un personaje de Los Simpson, rara vez termina en un final feliz. Un aplauso de pie para la barda, que demostró tener una estructura impecable.