Cacería de brujas taurina contra activistas en Querétaro
Los defensores de los animales andan con el Jesús en la boca porque la fanaticada de la “fiesta brava” pasó de aplaudir en la plaza a soltar amenazas de muerte por Facebook.
El drama en el ruedo queretano ya escaló a niveles de thriller barato de Netflix. Los defensores de animales metieron un amparo para jubilar las corridas de toros y los puristas de la “fiesta brava” reaccionaron con la madurez emocional de un niño de kínder sin iPad: soltando amenazas de muerte.
Resulta que Jerónimo Sánchez, el mandamás de Animal Héroes, anda esquivando odio cibernético desde enero. Los autoproclamados amantes de la cultura le han llenado el inbox con finísimas invitaciones a largarse del país y advertencias dignas de villano de telenovela noventera. Todo porque no soportan que les toquen su espectáculo.
El premio a la torpeza del año se lo llevó una fanpage taurina que intentó jugar a Mr. Robot. Filtraron la supuesta dirección del activista para que la turba iracunda le cayera a domicilio, pero terminaron haciendo el ridículo porque el Maps les falló y publicaron una casa que nada que ver. Doxxeo nivel: mi tía usando Facebook.
Por si las moscas, las organizaciones ya tiraron esquina con la Fiscalía y armaron sus respectivas denuncias. Varios activistas ya andan con botón de pánico y medidas de protección, esperando que las autoridades hagan su chamba antes de que a estos toreros de pantalla se les ocurra llevar su berrinche a la calle.