Cacería de ladrillos: Municipio revienta oficinas de ventas irregulares
El gobierno del Feli se puso en modo aniquilación y clausuró 28 obras y cinco oficinas de ventas. Al parecer, la administración ya se cansó de los desarrolladores que juegan al Monopoly pirata y activó el Semáforo Inmobiliario.
Si creían que vender ilusiones en preventa era el deporte con mayor impunidad en la ciudad, el gobierno del Feli acaba de lanzar un parche de actualización agresivo. En un movimiento digno de El Imperio Contraataca, la Secretaría de Desarrollo Urbano reventó la burbuja especulativa, clausurando veintiocho obras y poniéndole sellos a cinco oficinas de ventas que operaban con más anomalías que un contrato de Saul Goodman.
Gerardo Romero, titular de la dependencia, presentó el Semáforo Inmobiliario. Resulta que tienen bajo la lupa a quinientos cincuenta y siete desarrollos que arrastran los pies desde dos mil veinte. Para dimensionar el asunto, el noventa por ciento son condominios, confirmando la adicción local a construir cajas de zapatos verticales. Como la terapia de diálogo falló tras casi quinientas reuniones, la burocracia liberó al Kraken.
Emitieron ciento ocho órdenes de inspección. El pecado principal de estos arquitectos del desastre no fue escatimar cemento, sino su nulo cumplimiento de tiempos y obligaciones legales. Pero de nada sirve detener la obra si la sucursal sigue cobrando enganches, así que, en equipo con la Secretaría de Gobierno, cerraron cinco puntos de venta en zonas como Centro Sur y Milenio, frenando el Monopoly pirata.
Para rematar, Romero advirtió a los reincidentes que ya tienen a un promotor bajo estricta vigilancia por intentar comercializar un nuevo fraccionamiento de chocolate. El mensaje oficial dictamina que con el patrimonio ajeno no se juega. Curiosamente, la ciudadanía parece despertar, pues metieron ciento setenta y cuatro solicitudes para revisar el estatus legal de los proyectos antes de vaciar sus cuentas bancarias.
✍️ D-Eco | La jauría de Las Nius