Caen los Ocean’s Eleven del maquillaje en Querétaro
A cinco angelitos se les cebó el sueño de ser las Nenis Supremas de Querétaro tras atorarlos con un motín de 200 mil varos en puro tinte y barniz.
A estos cinco genios del crimen se les cebó el negocio millonario. Pensaron que armar un botín de 200 mil pesos en puros barnices y tintes de cabello era el plan maestro para jubilarse antes de los treinta.
La telenovela empezó en la colonia Real de España, cuando los polis municipales toparon a una parejita cargando mochilas que pesaban más que sus pecados. Al aplicarles la báscula, en lugar de tuppers o libros, traían el inventario completo de Sally Beauty y cero facturas para comprobar el gasto.
Ya con la lengua floja, los uniformados cayeron a la guarida y atoraron a otros tres cómplices. El momento estelar se lo llevó uno de ellos que, creyéndose el Spider-Man de barrio, intentó aplicar el parkour por las azoteas para pelarse de la justicia.
Evidentemente, las acrobacias no son lo suyo y los oficiales lo bajaron de su nube. Los cinco emprendedores del rímel ajeno y la montaña de cosméticos recuperados terminaron haciendo pasarela directo en las oficinas de la Fiscalía General del Estado.
Ahora los angelitos están en calidad de bulto, esperando a ver si el juez les da chance de poner su salón de belleza en el penal o si de plano les dictan unas buenas vacaciones a la sombra.
✍️D-Eco | La jauría de Las Nius