Clausuran plazas comerciales por aferrarse al cobro gandalla
Las plazas fifís de Querétaro se siguen haciendo las sordas con la ley de estacionamientos, pero el diputado Enrique Correa ya sacó el látigo y amenaza con clausurarles el changarro si siguen de hambreados.
Abran paso que se nos viene la rebelión de las plazas de cristal. Resulta que en el Olimpo del consumismo queretano, llámese Antea, Uptown Juriquilla y Paseo Querétaro, los dueños andan más aferrados a sus maquinitas cobronas que tu ex a tu contraseña de Netflix. A pesar de que la ley ya les ordenó bajarle a su circo y eliminar la validación del boleto, estos mirreyes de los bienes raíces se hacen los locos para seguir exprimiéndole la quincena a la perrada.
El héroe de escritorio es del diputado Enrique Correa, quien jura que se fue de incógnito, cual inspector de salubridad en taquería de muerte lenta, para comprobar que las plazas siguen escupiéndole en la cara a la ley. Ahora, el legislador promete por el osito Bimbo organizar un cónclave con los ayuntamientos de Querétaro, El Marqués y San Juan del Río para mandar a los sabuesos a morder donde duele.
La amenaza está sobre la mesa: o le bajan a su avaricia nivel Señor Burns o les van a tapizar las plumas de cobro con sellos de clausura. Ya estuvo bueno de que vayas a dejar medio aguinaldo en sus tiendas carísimas y todavía te cobren por el privilegio de arrumbar tu Tsuru bajo el sol. Faltará ver si de verdad los municipios se fajan los pantalones o terminan doblándose ante los billetes de estos señores feudales del centro comercial.