Drama familiar en Corea termina con boleto al panteón
La comunidad de Corea, terminó en un violento crossover con Narcos.Un hombre de 45 años fue mandado al otro barrio por su propio pariente tras agarrarse a balazos, demostrando que a veces el enemigo cena contigo en Navidad.
Dicen que la sangre llama, pero en la delegación de Santa Rosa Jáuregui la sangre más bien se derrama a cantaros. Lo que pintaba para ser un apacible fin de semana, de esos donde la raza discute pacíficamente por los terrenos intestados de la abuela o por quién se terminó el último refresco, terminó convirtiéndose en un episodio digno de la serie Narcos o de un retorcido crossover con El Juego del Calamar. La comunidad de Corea fue el escenario de una tragedia que demuestra que el peor enemigo a veces se sienta a tu lado en la mesa.
Justo en la intersección de las calles Pusan y Konsan, locación que suena más a película asiática de venganza que a barrio queretano, un hombre de cuarenta y cinco años se enfrascó en una intensa riña con su propio familiar. Desconocemos si el debate socrático fue por una herencia o un chisme, pero la civilidad duró menos que un matrimonio de celebridades. El pariente incómodo decidió que las palabras no eran suficientes y sacó un arma de fuego para zanjar el asunto a punta de plomazos, dejando claro que la diplomacia no es el fuerte de esa casa.
Como la barra de vida parpadeaba en rojo, los presentes tuvieron que trepar a la víctima a un vehículo particular para llevarla a una clínica, aplicando la de Rápido y Furioso en modo pánico. Tristemente, el modo supervivencia no le alcanzó para pasar de nivel y el hombre pasó a mejor vida minutos después de ingresar al hospital, firmando un definitivo Game Over terrenal y dejando un caos familiar.
✍️ D-Eco | La jauría de Las Nius