El Gober arma su Grito pidiendo paz y cero pleitos
Mauricio Kuri se asomó al balcón para dar el Grito de Independencia, pero en lugar de pura monografía, soltó arengas pidiendo democracia y unidad. Todo mientras recibía el fuego patrio de los maratonistas.
Les cuento cómo se puso el bailongo patrio en el centro. Nuestro querido Tío Mau se asomó al balcón de Palacio de Gobierno para aventarse el tradicional Grito, pero esta vez le metió su propia cosecha al guion oficial de la SEP.
Mientras en otros lados andaban gritando nombres de caudillos que nadie topa, Kuri se puso reflexivo. Soltó un contundente “¡Viva nuestra democracia!” y “¡Viva la unidad de los mexicanos!”. Básicamente, mandó una sutil pedrada al pleitazo nacional, pidiendo que le bajen a la polarización y dejen de armar la de San Quintín.
El protocolo previo estuvo nivel película deportiva. Unos atletas se aventaron el maratón desde Dolores Hidalgo pasándose la Antorcha de la Conspiración, muy al estilo de los Juegos Olímpicos pero con más sudor bajío y menos presupuesto parisino. Le entregaron el fuego al Gober directo en el patio.
La Plaza de Armas estaba a reventar y, milagro de milagros, todo terminó en saldo blanco. Ni un solo pleito campal ni vasos voladores. Hubo pirotecnia para reventar tímpanos, campanas a todo pulmón y un operativo de seguridad tan choncho que ni un alfiler cruzaba sin permiso.