Faltan meses y ya anda en campaña: Dorantes va por el 2027
Se apunta para la grande: Dorantes ya le echó ojo a la silla de Kuri
Apenas estamos a mitad de 2026 y a los políticos ya les queman las habas por cambiar de oficina. Resulta que el senador panista, Agustín Dorantes, aprovechó una vuelta por San Juan del Río para aventarse su destape oficial rumbo a la gubernatura de Querétaro en 2027. Sin titubear ni tantito, soltó que le encantaría ser el candidato, pintando el puesto con toda la poesía romántica del servicio público, llamándolo un “encargo de honor” capaz de cambiarle la vida a la raza queretana. Sí, cómo no.
Aunque ya lo venía cantando a medias desde hace rato, esta vez amarró su capricho a los “resultados” de su chamba en la Cámara Alta. Cuando le preguntaron contra quién se va a agarrar del chongo en las elecciones, el compa aplicó la clásica finta política: esquivó el bulto, no dio nombres de rivales y juró que él prefiere concentrarse en lo que tiene que hacer desde el Senado en lugar de pensar en los contrincantes. Claro, para qué gastar saliva si lo importante es que lo volteen a ver a él, sabiendo que llegó como el panista más votado y que su partido anda urgido de amarrar el estado otra vez.
¿Y cuál es su gran carta de presentación para enamorar a la banda? Pues el senador ya se quiere colgar de la “Tarifa Unidos” —ese bonito esquema de transporte público a dos pesitos que armaron para estudiantes y abuelitos— diciendo que su sueño guajiro es llevar ese modelo a todos los rincones del estado. Básicamente nos vendió la idea de que si le dan la oportunidad de sentarse en la silla grande, va a replicar el truco a nivel estatal con más ganas. Ya veremos si de aquí al 2027 no se le desinfla la llanta o le comen el mandado en su propio corral.