Freno de mano al tren: El Tepe resiste
Pensaron que con el cobijo de la madrugada iban a tumbar la naturaleza para el Tren México-Querétaro, pero la raza de El Tepe salió en chanclas a marcarles el alto y mandar a las grúas de regreso a su base.
Parece que a los contratistas del Tren México-Querétaro les fascina el horario estelar de los vampiros. Como no les cuadra dar la cara de día, mandaron maquinaria pesada a la medianoche de este miércoles para aplicar la guillotina a otro árbol en El Tepe.
Creían que la cuadra estaba en el quinto sueño, pero la banda de la calle Invierno tiene el radar bien prendido. Apenas rugió el motor de la grúa y el camión de volteo, el barrio entero saltó de la cama para arruinarles la misión encubierta.
Sin tiempo ni para ponerse los tenis, la resistencia vecinal se plantó en el asfalto. Al ver que la turba estaba lista para el round, los operadores apagaron las máquinas y aplicaron la retirada táctica al estilo de Homero Simpson desapareciendo en los arbustos.
La gente de El Tepe ya demostró que no se traga la píldora del progreso si el costo es quedarse asándose bajo el sol. Advirtieron que seguirán de guardia y que ninguna retroexcavadora asoma la nariz sin poner los planos sobre la mesa.
Mientras las autoridades juegan al ninja de la obra pública, los vecinos les siguen cancelando la fiesta. El tren bala de la transformación tendrá mucha prisa, pero en este código postal las raíces tienen más peso.