Fuga de gas en San Pablo: casi arman la carnita
Un sustito de aquellos se llevaron en la colonia San Pablo cuando un tanque de 20 kilitos decidió ponerse en modo Oppenheimer. Por suerte, los bomberos y Protección Civil llegaron a tiempo para confiscar al cilindro rebelde antes de que la casa terminara en órbita y sin que nadie saliera chamuscado.
Sobres, mis piromaníacos de clóset y sobrevivientes del día a día. Si andaban paseando por la colonia San Pablo este martes por la tarde y les llegó un tufo a peligro (y a mercaptano), no fue que a un vecino se le pasaron los frijoles de la olla. Resulta que un tanque de gas de 20 kilitos andaba con crisis existencial y amenazaba con armar un desmadre apocalíptico digno de Mad Max.
La raza, con el Jesús en la boca y reviviendo traumas al puro estilo de Destino Final, le echó un grito de auxilio a la Coordinación Estatal de Protección Civil. Cuando los cuerpos de emergencia llegaron derrapando llanta al lugar de los hechos, se toparon con un escenario un tanto anticlimático: el fuego ya se había apagado solito. Así es, el cilindro resultó ser puro pájaro nalgón: mucho ruido, mucho olor a pedo radioactivo, pero nada de llamas para cuando por fin cayó la caballería.
En un crossover más efectivo que el de Deadpool y Wolverine, la raza de Protección Civil y Bomberos Querétaro unieron fuerzas para controlar la fuga y decomisar al tanque berrinchudo, eliminando cualquier riesgo de que la cuadra terminara buscando asilo en la luna.
Al final del día, el saldo fue blanco: cero heridos, cero tours en ambulancia y no hubo necesidad de aplicar el desalojo masivo. Eso sí, los dueños de la casa no se salvaron de llevarse su buena regañiza preventiva para que aprendan a checar sus conexiones y dejen de tener tanques que parecen reliquias sacadas de un tianguis.