Se cae el cielo en la ciudad: caos vial, rescates y olor a drenaje
Las lluvias del lunes dejaron a la zona metropolitana convertida en un parque acuático extremo, con un saldo de árboles caídos, cortos circuitos nivel Stranger Things y hasta un sujeto rescatado de un dren.
Tláloc se levantó de pésimo humor este lunes y decidió que Querétaro necesitaba una albercada extrema. La Coordinación Estatal de Protección Civil (CEPCQ) reportó un inventario digno de película apocalíptica de bajo presupuesto: calles inundadas, árboles suicidas y cortos circuitos nivel Stranger Things.
El Óscar al drama del día fue para un “Aquaman” de cuneta en Valle Alameda. El sujeto andaba chapoteando y pidiendo auxilio en el dren de avenida Pasteur, pero cuando los rescatistas llegaron en plan Baywatch, el vato ya había aplicado la de Houdini, saliendo del agua por sus propios medios. Todo un sobreviviente urbano.
Mientras tanto, Prolongación Bernardo Quintana y Corregidora jugaron a ser los canales de Venecia, ahogando la paciencia (y la suspensión) de los automovilistas. La flora tampoco perdonó: en la Niños Héroes, un pirul decidió descansar sobre una malla ciclónica, y en El Pedregal, un árbol de cinco metros bloqueó la calle y se llevó de corbata una señalética. ¡Strike!
Por si faltaban efectos especiales, en Santa Mónica tuvieron pirotecnia gratis. Un corto circuito provocó una explosión en la calle Neblina, dejando cables tirados hasta que la CFE llegó a revivir el suministro eléctrico.
El toque aromático se lo llevaron en Las Teresas, donde el drenaje colapsó gracias a la fina costumbre de tirar basura, regalando un asqueroso géiser de aguas negras. Finalmente, en El Marqués le abrieron la válvula a la presa El Carmen para que la situación no pasara de tragedia a comedia negra. Moraleja: Querétaro no sabe nadar.