Serenata con piedras: ex tóxico termina guardado en el penal
A Luis Antonio “N” se le cruzaron los cables en la madrugada, le reventó los vidrios a su ex en la Eduardo Loarca y el juez le regaló dos meses de all inclusive tras las rejas.
Hoy tenemos el chisme de un Romeo de barrio que vio demasiados dramas en Netflix y se creyó el villano intocable de la película. Resulta que el pasado 13 de junio, a un sujeto bautizado por la justicia como Luis Antonio “N”, le pegó la malacopa de madrugada y decidió ir a buscar a su expareja hasta el condominio Fernando Loyola, allá por la colonia Eduardo Loarca. Como la víctima aplicó el contacto cero y lo dejó en seen tras la puerta, a este genio se le hizo fácil regresar a la era de las cavernas: agarró una piedra y le reventó las ventanas de la entrada principal por puro berrinche de macho herido.
Pero la serenata de cristal roto le duró poco. Gracias al desmadre que armó, la Secretaría de Seguridad Pública Municipal le cayó en la movida, le cortó el trip y se lo llevó directito a la sombra. Y oh, gran sorpresa de la vida, cuando le rascaron al expediente descubrieron que nuestro ilustre rompe-ventanas ya tenía un historial más sucio que los villanos de Gotham. Básicamente, era una fichita de colección con otras investigaciones pendientes que ya le venían pisando los talones.
Durante la audiencia inicial, la Fiscalía General del Estado sacó el expediente y no se tentó el corazón. El juez, viendo que este red flag andante era un peligro inminente para su ex y que tenía toda la facha de darse a la fuga a la primera oportunidad, le aplicó la voladora: vinculación a proceso y prisión preventiva justificada.
Así que Luisito tendrá dos mesecitos de vacaciones pagadas tras las rejas mientras se arma la investigación complementaria. Moraleja: si te cortan, págate una terapia, porque andar de cavernícola de madrugada sale carísimo.