Ley seca exprés: cortan la chela en el Corregidora
El gobierno del estado ya se la sabe y aplicará la cortinilla a la venta de cerveza 15 minutos antes de acabar el partido. Todo para evitar que las pasiones desbordadas terminen como película de terror.
El Estadio Corregidora se prepara para recibir ese bonito choque de trenes llamado Gallos Blancos contra América. Como las autoridades ya tienen el trauma bien trabajado y saben que este partido siempre huele a pólvora, armaron un operativo de seguridad nivel visita papal para este sábado a las nueve de la noche.
La joya de la corona en este protocolo catalogado de “alto riesgo” es la gloriosa restricción etílica. Así es, raza, si pensaban ahogar las penas de irle al Querétaro con una cerveza a precio de oro en los últimos minutos, váyanse olvidando. La Secretaría de Gobierno anunció que cerrarán la llave del alcohol quince minutos antes de que el árbitro pite el final. Básicamente, te van a mandar a tu casa sobrio para evitar que el fanatismo tóxico termine en un remake de La Purga en la explanada del Coloso del Cimatario.
Para amarrar el circo, las corporaciones policiales se reúnen este jueves a jugar al Risk y planear dónde van a poner a cada elemento. La Policía Estatal andará de niñera coordinándose con la directiva emplumada para asegurar que el ambiente sea cien por ciento familiar, o al menos eso dice el guion oficial de buenas costumbres.
Sobre el espinoso tema de las barras, el gobierno se lavó las manos con una elegancia digna de alfombra roja, pasándole la bolita a la directiva para que ellos decidan el futuro de los grupos de animación. Así que ya lo saben, administren su sed desde el primer tiempo, porque en el cierre del partido el estadio andará más seco que quincena en lunes.