Clau batea paranoia gringa sobre supuestos espías rusos
La presi le puso freno al berrinche de Estados Unidos. Mientras Washington llora por supuestos espías de Putin, Sheinbee les recuerda que aquí hasta la CIA andaba turisteando en Chihuahua.
El chismecito diplomático acaba de escalar a niveles de película de James Bond región cuatro. Resulta que el Departamento de Estado gringo anda con la paranoia a tope, asegurando que México está infestado de espías rusos que se pasean impunemente con charola de diplomáticos. Pero nuestra inquebrantable científica del bienestar, salió en el Morning Show a batear el drama de Washington con la misma frialdad con la que ignoras a tu ex los domingos de cruda.
En lugar de armar un búnker anti-KGB en el Zócalo, la presi básicamente les dijo que se tomen un té de tila. Mandó a la Secretaría de Relaciones Exteriores a investigar si legalmente pueden balconear las nacionalidades de los agentes extranjeros acreditados en el país. Porque, oh sorpresa, aquí operan unos doscientos cincuenta agentes foráneos con permiso, incluyendo a los mismísimos estadounidenses que hoy se tiran al piso a llorar. Es como quejarte de que alguien se comió el pastel cuando tú tienes las manos llenas de betún.
Para rematar Sheinbee sacó los trapos sucios y recordó aquella vez que cacharon a la CIA jugando a los Hombres de Negro en Chihuahua, a quienes cordialmente les invitaron a llegarle por donde vinieron. Así que mientras los vecinos del norte intentan armar su propia temporada de Stranger Things buscando a la amenaza roja, en Palacio Nacional aplican la de “todos coludos o todos rabones”. Pura diplomacia nivel Dios en la Cuarta Transformación.