El Cangrejo Castro: de heredero a presunto capo
El diario The New York Times destapó la cloaca: “El Cangrejo”, nieto consentido de Raúl Castro, sería el sugar daddyprotector de una red de trata que operaba en Quintana Roo.
Parece que el linaje de la Revolución Cubana ya diversificó su portafolio de negocios. Si creían que la familia Castro nomás se dedicaba a dar discursos de tres horas y fumar puros, se equivocaron. El mismísimo The New York Times acaba de soltar una bomba que dejó a La Habana temblando: Raúl Guillermo Rodríguez Castro, alias “El Cangrejo” (nieto de Raúl y sobrino nieto de Fidel), está embarradísimo con la “Mafia cubana de Quintana Roo“.
Resulta que “El Cangrejo“, quien perfila para ser el próximo Rey de la Isla, presuntamente usó sus influencias VIP para proteger a una red de trata de personas a gran escala. Según los chismosos (y documentos judiciales gringos), este angelito dejaba que los malandros metieran a Cuba mercancía comprada con tarjetas de crédito clonadas. ¿A cambio de qué? Pues de artículos de lujo, porque el comunismo es chido, pero un buen Rolex es un Rolex.
El modus operandi de esta mafia parecía sacado de Miami Vice: se robaban lanchas en Florida, bajaban a Quintana Roo y sacaban a cubanos de la isla por debajo del agua. Tan pro era el servicio, que entre sus clientes VIP estuvieron beisbolistas de las Grandes Ligas como Yasiel Puig y Adeiny Hechavarría. Pura fuga en primera clase.
Aunque en 2020 los gringos entambaron a 21 miembros de esta red, a “El Cangrejo” no le han fincado cargos formales. Eso sí, al menos dos de los detenidos ya cantaron como Pavarotti y lo señalaron como el facilitador estrella. El gobierno cubano, obvio, salió a rasgarse las vestiduras diciendo que todo es una “calumnia” y que ellos son almas de la caridad sin nexos criminales. Mientras tanto, el nieto de Raúl sigue codeándose con Washington, jugando a ser diplomático sin tener cargo oficial. Negocio redondo.