Lluvia de moscas: Clau desata guerra biológica en Tamaulipas
Tamaulipas recibirá un batallón de insectos estériles para arruinarle la vida sexual al gusano barrenador y frenar la plaga.
Si creían que la realidad no superaba la ficción, la Científica acaba de anunciar una trama apocalíptica. En tres semanas, Tamaulipas será zona de ataque biológico. ¿El arma? Un batallón de moscas estériles listas para arruinarle la vida sexual al infame gusano barrenador del ganado.
La estrategia es soltar a los insectos castrados de norte a sur para cortar de tajo la reproducción de la plaga. Este control natal masivo es un remake de una exitosa táctica ochentera armada con los gringos. Estas moscas VIP se están fabricando en Chiapas, en una planta recién enchulada a contrarreloj.
El chismecín político ardió en la mañanera: la oposición andaba de venenosa jurando que la planta chiapaneca era una ruina por culpa de la austeridad. El Canciller Roberto Velasco brincó a desmentir, aclarando que el changarro cerró simplemente porque el bicho ya llevaba décadas erradicado. Sin embargo, cual villano de Marvel, el gusano aprovechó el caos de la pandemia para hacer su sorpresivo comeback desde Panamá.
A Clau le preguntaron si este despliegue salvará a los estados del norte que siguen invictos. Se sinceró diciendo que no hay garantías absolutas, pero le están metiendo todo el presupuesto. Así que ya saben, si ven moscas raras volando por la frontera, déjenlas chambear.