Obligan al soberbio changoleón a pedir disculpas públicas
El fuero legislativo no le alcanzó para tapar sus berrinches de YouTube, y ahora tendrá que tragarse su orgullo, ofrecer disculpas y entrar a la lista negra del Tribunal.
Si pensaban que el fuero era la capa de invisibilidad de Harry Potter para decir cualquier barbaridad, el Tribunal Electoral de Michoacán acaba de demostrar lo contrario. Nuestro queridísimo changoleón, también conocido en los pasillos de la Cuarta Transformación como Gerardo Fernández Noroña, acaba de recibir un gancho al hígado cortesía de la justicia.
Resulta que el senador creyó que podía usar sus famosas videocharlas para escupir veneno contra Grecia Quiroz, alcaldesa de Uruapan, llamándola “fascista” y “ambiciosa”, escudándose en su flamante inmunidad parlamentaria. Pero los magistrados le leyeron la cartilla y le explicaron con peras y manzanas que su charola de legislador no cubre los corajes que hace como simple mortal en su canal de YouTube. Básicamente, le dijeron: “aquí no aplica tu carta trampa de Yu-Gi-Oh“.
El chistecito de meterse con la vida personal de la viuda de Carlos Manzo le va a salir carísimo al ego del morenista. El tribunal le ordenó tomar un cursito de capacitación, pedir una disculpa pública (que seguramente dará con la misma alegría que quien va a pagar impuestos) y, la cereza del pastel, su nombre estará quemado durante seis meses en el registro de personas sancionadas por violencia política de género.
Aunque él llore en sus redes denunciando “arbitrariedades” de los magistrados, la realidad es que el golpe ya está dado. Se acabó la impunidad digital para el rey de la polémica; toca apechugar, pedir perdón y aguantar la sanción sin hacer berrinche.