¿Pinocho Salazar? Clau balconea mentiras gringas sobre el ‘Mayo’
La presi armó un storytime diplomático en el morning show de la mañanera, balconeó al ex embajador y para variar culpó al fantasma del sexenio calderonista.
Acomódense, porque el storytime de hoy en Palacio Nacional estuvo nivel Better Call Saul pero con presupuesto federal. Nuestra científica favorita, se paró en el podio con todo el flow patriótico para soltar una bomba de intriga internacional: ¿Quién diablos nos está viendo la cara de payaso con el extraño vuelo que depositó a Ismael “El Mayo” Zambada en Texas?
Resulta que en el sexenio pasado, el exembajador Ken Salazar juró por el osito panadero y hasta lo puso en su libro de memorias que ninguna agencia de Estados Unidos metió las manos en ese secuestro express. Pero, ¡oh sorpresa!, en un plot twist digno de comedia barata, se filtró que el mismísimo FBI ahora presume la avioneta del operativo en una feria como si fuera trofeo de feria municipal. Ante tal descaro, la Sheinbee soltó la pregunta del millón: “¿Mintió Ken Salazar?”. Porque claro, que te operen un kidnapping estilo Rambo en tus propias narices viola todos los tratados internacionales y deja la soberanía colgando de un hilo.
La presi dejó bien claro que la 4T no negocia con capos VIP y le tiró un dardo venenoso al Tío Sam por recibir a los familiares de los Guzmán como si fueran turistas de Disneylandia mientras aquí nos dejan el desmadre. Y claro, como ningún capítulo del universo oficialista está completo sin su flashback de cajón, Clau aplicó la vieja confiable: recordar que “El Chapo” se fugó con Fox y que el verdadero culpable de todos los males habidos y por haber es Genaro García Luna. Sí, otra vez ese güey, que lleva como una década guardado en una celda de máxima seguridad en el gabacho, pero al parecer sigue controlando el server de la inseguridad desde su camarote por telepatía. ¡Ya cambien el disco, no mamen!
En resumen: la diplomacia está en modo ghosting, el FBI anda de presumido, Ken Salazar quedó como Pinocho y aquí seguimos usando el comodín de García Luna cada que el guion se pone difícil. ¡Qué viva el drama bilateral!