Sheinbee contra FIFA: “Bájenle a sus precios de whitexicans”
Ni vendiendo riñones: Sheinbee exige a la FIFA bajar sus precios de whitexicans
Sobres. Si pensaban que los boletos para ver a Taylor Swift o a Bad Bunny estaban manchados, agárrense porque la FIFA nos acaba de decir “hold my beer”. Nuestra queridísima “científica”, Clau Sheinbaum, ya le leyó la cartilla a los de traje porque, seamos honestos, ir al Mundial 2026 está requiriendo vender un pulmón, dos riñones y hasta empeñar al primogénito.
En su mañanera, Sheinbee se puso en modo guerrera justiciera y les mandó a decir que “el futbol tiene que ser otra cosa” y no nomás un negocio de élite para exprimir carteras.
Y es que los precios están más inflados que el ego de tu ex. De arranque, las entradas iban de los 2 mil 400 a los casi 150 mil varos. Pero respiren hondo, que para la final hay joyitas de más de 567 mil pesos, y en el descarado portal de reventa oficial de la FIFA, ¡llegaron a pedir casi 40 millones de pesos por cuatro boletos! Ni que te fueran a dejar jugar los últimos diez minutos con el Chucky Lozano. Ante este atraco en despoblado, la presidenta armó su “Mundial Social” para los mortales. Instalaron pantallas gigantes por toda la ciudad, donde medio millón de almas ya le cayeron a ver cómo México le daba en la torre a Sudáfrica totalmente de a grapa.
Para rematar y aplicar la de Katniss Everdeen, la científica le hizo el feo a la tradición VIP. En lugar de ir a tirar rostro al partido inaugural y sacar la selfie institucional, le cedió su boleto a una futbolista indígena de 21 años. Además, obligó a la burocracia a aflojar 500 entradas para la raza que le eche ganas en los festivales callejeros y otras 88 para las escuelas. Así que ya saben, si no tienen el presupuesto de Elon Musk para ir al estadio, siempre nos quedará el barrio, la pantalla gigante y el cumbión banquetero.