Qué transa, mis villamelones. Si han estado viviendo debajo de una piedra o de plano la cruda no los deja prender la tele, ahí les va el resumen exprés de esta masacre llamada Mundial 2026 para que no anden pasando vergüenzas.
Para sorpresa de propios y extraños, la Selección Mexicana rompió la Matrix y se le acabó el modo humilde. Los muchachos del Vasco Aguirre clavaron un paso perfecto histórico en la fase de grupos después de despachar a Sudáfrica, sobrevivir de puro milagro a Corea del Sur y pasear a Chequia sin recibir un solo gol en contra. Para coronar el circo, hasta descongelaron a Guillermo Ochoa para que se tomara la foto de su sexto Mundial. Ya se la saben: nos están inflando el ego para que el madrazo contra la pared en el cuarto partido nos duela el doble.
En el departamento de los bultos, ya tenemos a los primeros turistas que se regresan a sus casas con la cola entre las patas. Haití, Turquía, Túnez y Jordania ya chuparon faros. Estos compas documentaron maletas temprano porque nomás vinieron a pasear, rellenar el calendario y hacer el ridículo internacional.
Por el lado de los picudos, Francia, Argentina y Alemania andan en modo abusadores de primaria, repartiendo terror a los débiles. Mientras tanto, otras disque potencias como Portugal y Países Bajos andan dando lástima, pidiendo la hora y rogando por un tanque de oxígeno en el medio tiempo.
Ahí tienen su acordeón bien masticadito. Guárdenlo para que tiren rostro en la plática de la oficina y finjan que sí saben de futbol.