A 299 angelitos queretanos les aplicaron la carta de reversa del Uno: por andar de mala copa y jugarle al GTA, los pusieron a barrer plazas estilo Bob el Constructor.
¿Te pasaste de copas en la vía pública, sacaste los prohibidos en el parque o te creíste Toretto versión La Obrera y te torcieron? Pues el karma llegó rápido, sin piedad y en forma de escoba y recogedor. Resulta que en este primer semestre del año, el municipio agarró parejo y le aplicó el “trakas” a 299 ciudadanos que andaban desatados en las calles de nuestro Querétaro mágico.
En lugar de refundirlos en los separos a reflexionar sobre sus malas decisiones de vida viendo a la pared, el Modelo de Justicia Cívica los puso en modo “Aestethic” comunitario. Así, entre enero y junio, a estos infractores no les quedó de otra más que acumular más de dos mil horas sudando la gota gorda, intentando rehabilitar 18 espacios públicos que seguro ellos mismos dejaron como zona de guerra en colonias como San Pablo, Santa María Magdalena, El Mercurio y Jurica Pueblo.
¿Y qué crímenes de lesa humanidad cometió esta fina jauría? Las autoridades cantaron el chismecito: la mayoría cayó por empinar el codo en la calle, andar volando bajo con sustancias tóxicas, traer su kit de focos y pipas, jugarle al rebelde sin causa con la patrulla y manejar en estado inconveniente. Todo terminó en el Juzgado Cívico, donde la jueza no se anduvo con rodeos y les mandó su respectivo servicio comunitario.
Así que ya se la saben, banda, si van a andar de cheleros en la banqueta o desafiando a la autoridad, vayan comprando su bloqueador solar FPS 50, porque el sol pega duro y las plazas de Colinas del Poniente no se van a deshierbar solas.
✍️D-Eco | La jauría de Las Nius