En pleno morning show, la Científica no se dejó ningunear y le regresó la pedrada a Terry Cole. Les recordó que de aquel lado del muro tienen bastante chamba atorada como para andar de metiches en patio ajeno.
Agárrense, mi gente, porque hoy en el morning show se armó la tiradera nivel Music Sessions de Bizarrap. Resulta que Terry Cole, el mandamás de la DEA, andaba escupiendo fuego gringo asegurando que existe una “conexión mortífera” entre los cárteles y los funcionarios corruptos de nuestro México mágico. Básicamente, juró por el Capitán América que su prioridad es dejarle caer todo el peso de su agencia a esa supuesta colusión.
Pero la Científica no se iba a quedar en modo avión, y rápido aplicó la de “el que se lleva, se aguanta”. Clau agarró el micrófono y mandó a los vecinos del norte a trapear su propio cochinero. Con ese tonito de maestra que te cacha copiando en el examen, la presidenta tachó la declaración de la DEA de ser una movida 100% política, “desafortunada” y con menos sustento que las promesas de fidelidad de tu ex.
“La DEA tiene mucho trabajo en Estados Unidos… debería dedicarse al trabajo de su país”, les soltó Clau, básicamente diciéndoles thank you, next y que se pongan a resolver su propio desastre interno antes de andar de mirones.
Y para meterle más limón a la herida, la presidenta alzó la ceja estilo Regina George y cuestionó la “casualidad” de que los gringos soltaran este veneno justo el mismísimo día en que su gobierno estaba presumiendo una bajada en las cifras de homicidios. ¿Coincidencia? ¡Claro que no! Aquí huele a grilla barata (dice), y Clau no les compró el boleto.
✍️D-Eco | La jauría de Las Nius