Una conductora con exceso de prisa y falta de pericia agarró de boliche a una pareja en Avenida de la Luz. La joven se debate entre la vida y la muerte mientras la cafre duerme en los separos.
La selva de asfalto queretana volvió a reclamar su cuota de sangre. Lo que pintaba para ser una caminata nocturna de parejita sobre Avenida de la Luz terminó como escena eliminada de Mad Max, gracias a una conductora que confundió la calle con pista de la Fórmula 1.
Resulta que los jóvenes iban cruzando cerca de Prolongación Bernardo Quintana cuando una camioneta SUV se les dejó ir con todo el peso de la lámina. La piloto, sintiéndose muy rápida y furiosa, no pisó el freno a tiempo y usó a los peatones como pinos de boliche, proyectándolos sin piedad contra el asfalto.
La raza que vio el desmadre le marcó en corto al 9-1-1. En minutos cayó la barredora del CRUM y Protección Civil . Atendieron a la chava de 25 años, quien se llevó la peor parte del trancazo y tuvo que ser empaquetada de urgencia rumbo al hospital. Su estado es de pronóstico reservado, o sea, gravísimo.
Por pura suerte cósmica, el acompañante solo se llevó unos tallones y el trauma psicológico de su vida, por lo que no ocupó flete al sanatorio. Por su parte, la cafre al volante no alcanzó a pelarse; la atoraron ahí mero y ya está rindiendo cuentas en la Fiscalía General del Estado.
Ahora falta ver si la justicia aplica todo el peso de la ley o si la responsable saca el clásico “charolazo” para librar el bote.